Contact Us

Use the form on the right to contact us.

You can edit the text in this area, and change where the contact form on the right submits to, by entering edit mode using the modes on the bottom right. 

           

123 Street Avenue, City Town, 99999

(123) 555-6789

email@address.com

 

You can set your address, phone number, email and site description in the settings tab.
Link to read me page with more information.

Consejos de TCA

Recuperación

Victoria Lozada

Camino

Vamos a ser sinceros, la recuperación de un TCA es difícil, no es un camino corto, ni tranquilo, puede ser una recuperación larga, pero SI SE PUEDE. No debemos identificarnos con el TCA, pensar que es para toda la vida, y menos, que forma parte de nuestra personalidad. NO somos el TCA.

Lo primero, cuando ya decides buscar ayuda, es entender que aunque será difícil, valdrá la pena, esto tenlo presente en cualquier etapa de tu proceso. Hay muchas maneras de buscar la recuperación. Puedes buscar apoyo familiar, (esto es súper recomendado, y lo más efectivo), consultar páginas web de ayuda y rehabilitación, llamar a líneas de ayuda, o ir directamente a un centro de ayuda especializado en TCA. Esta última es ideal, ya que siempre es mejor buscar profesionales especializados, te entenderán mejor.

Si tienes muy bajo peso, tendrán que estabilizarte, para que tu cerebro pueda comprender todo mejor, y el tratamiento lo puedas hacer de forma más efectiva. Usualmente se trabaja con pesos meta, pero a pesar de que llegues a ese peso, vienen tareas más complicadas. Si tu peso no está por debajo, y en realidad aunque no lo esté, hay que trabajar la mente porque ahí es donde reside la raíz de todo el problema.

Te vas a encontrar con muchas formas y métodos para llevar esta parte a cabo. La más usada, sobre todo a nivel hospitalario, es la terapia cognitiva conductual, porque tiene buenos resultados en general, y es una de las áreas más estudiadas hasta ahora. Puede que a muchos les sirva, pero yo no soy fan 100% de este método, porque a veces es muy básica y no ve otras cosas que pueden estar escondidas o a un nivel más profundo. También está el psicoanálisis, otra rama de la psicología que puede ayudar, donde se trabaja el inconsciente.

Meditación

NO se tienen que limitar, hay terapias alternativas y complementarias que ayudan muchísimo. No todos los métodos funcionan para todos los pacientes. Está el mindfulness, las terapias familiares (súper recomendadas), terapias de grupo, terapia ocupacional, danza movimiento terapia, musicoterapia, hasta constelaciones familiares, y terapia virtual. Dentro de todas estas, puedes incluso ir a comprar ropa, dar paseos por sitios con productos que puedan precipitarte a tener un atracón, estas 2 se catalogan como terapias de exposición, y también puedes encontrarte con ejercicios de imagen corporal. 

Existen muchísimos tipos de enfoques y de actividades, es cuestión de probar, y darte cuenta de qué podría ser lo más indicado para ti. No te quedes con algo que no te resulta, ten paciencia, busca lo que más se parezca a ti, consulta con tu profesional, y quédate donde veas mejores resultados, o te sientas más cómodo, eso sí, sin frustrarte tampoco, y respetando los tiempos que te comenta tu terapeuta o profesional de salud. Y lo mismo va para la familia, con paciencia, compasión, y amor, se puede lograr mucho más de lo que imaginamos.

El problema no es la comida

Victoria Lozada

TCA

Un TCA (Trastorno de la conducta alimentaria) no tiene nada que ver con comida a pesar de que su nombre nos pueda confundir. El no comer es un síntoma, el atracarnos es un síntoma, y el purgarnos es otro síntoma, pero ninguno de estos es el problema como tal. Esto, tanto para pacientes, familiares, y más aún, profesionales, debe quedar bien establecido. Si sólo se trata esta conducta, estaremos fallando.

¿Sabías que en tu sistema digestivo, hay más neuronas que en toda la médula espinal, y el sistema nervioso periférico? Es decir, todo lo que sentimos y pensamos, puede afectar nuestra digestión, apetito, saciedad, etc. No es de extrañarse que nuestras emociones y sentimientos puedan afectarnos en otras partes del cuerpo. Por eso, cuando estamos enamorados, sentimos "mariposas" en el estómago, y al estar nerviosos se nos "cierra" el estómago o "se nos va" el apetito.

En un TCA, el hecho de no comer, presentar atracones, o tener demasiado apetito, etc., no son el verdadero problema. Claro que deben ser estudiados y atendidos, porque representan riesgos para nuestra salud. Sin embargo, son una forma de manifestar otras situaciones que nos pueden estar afectando en el momento.

Según ciertos expertos, el manifestar o canalizar nuestros sentimientos mediante la alimentación es una de las pocas variables que podemos controlar completamente de forma accesible y rápida. Por eso solemos ver nuestra alimentación como el camino "fácil" para modificar cierta actitud, o el más rápido para actuar de alguna forma, y demostrar cualquier cosa que queramos en un momento específico.

Atracon

Desquitarnos o resolver nuestros sentimientos con la alimentación puede venir por algún problema que hayamos tenido con la comida al ser pequeños, o en la etapa de crecimiento o desarrollo. La cuestión está en que no siempre lo recordamos, o incluso, lo asociamos a nuestro presente. Por eso no estamos conscientes de nos puede afectar, pero sin duda, pueden influir en nuestra actualidad, si fueron importantes para nosotros. También puede ser que tengamos algún conflicto no resuelto con un familiar que nos preparaba comida, y de forma inconsciente, queremos manejar el problema de esta forma. O puede ser una simple, aunque realmente compleja y profunda forma de pedir ayuda sin darnos cuenta en absoluto.

La verdadera razón para desarrollar un TCA va a depender exclusivamente de cada persona, y puede variar dependiendo de las personalidades de cada quien. Las causas no son únicas, y no está definidas con exactitud. Pueden ser un conjunto de cosas, o un solo acontecimiento importante en nuestra vida. E incluso, en gemelos idénticos y hermanos, se ha estudiado este tema, encontrando que un gemelo puede desarrollar un TCA y el otro no, incluso teniendo ambientes y genéticas parecidas. Les dejo el aquí el webinar que realicé junto a Vero de @purplerainnutrition para que puedan explorar un poco más en el tema.

En fin, un tratamiento para TCA donde se fuerza a comer, NO se ayuda a mejorar esos síntomas, según mi criterio y experiencia. Sin embargo, este método es el que más se utiliza, ya que es el uno de los más estudiados, pero personalmente, creo que se puede ver más allá, y adecuar este enfoque a ciertos pacientes. No es útil en todos los casos, y no me extraña que existan altos índices de recaídas en ciertos hospitales. Usando este modelo, solo se mejora el nivel nutricional de la persona, que por supuesto es clave para poder llevar a cabo un tratamiento, pero al obligar a comer, no se está solucionando el problema verdadero, e incluso, se pueden estar cronificando ciertas conductas.

Después del atracón

Victoria Lozada

Atracon

Pasó el atracón, y ahora no tienes idea de cómo lidiar con la culpa, vergüenza, y además de eso, el malestar físico que esta situación nos puede generar. Primero, no entres en pánico y sé gentil contigo. No te hables como regaño, o sermón, no le hablarías así a una amiga, ¿o si?. Haber tenido un atracón no es el fin del mundo, siempre podemos volver a retomar nuestra alimentación, y sobre todo, podemos transformarlo todo en un punto de partida. No lo debemos ver como una recaída o fracaso, es más bien un paso más hacia nuestra recuperación. Debemos tomarlo con paciencia, y sobre todo, con mucha auto-compasión. 

Vamos a ver qué medidas se pueden tomar después de un episodio como este. Lo primero, es saber que cuando consumimos productos refinados o ultra-procesados (que son la mayor parte de los alimentos que escogemos para un atracón), estamos consumiendo una gran cantidad de azúcar, grasa y/o sal en exceso. Al pasar por esto, nuestro cuerpo se deshidrata y tiende a retener líquidos.

El agua (o cualquier bebida/comida que sea alta en humedad, es decir, con alto contenido de agua) nos puede ayudar a disminuir esa hinchazón y sensación de pesadez por el exceso. Además, si no te hidratas de forma correcta durante el día, la retención de líquidos puede ser aún peor. Sirven también las infusiones, como el té de menta o jengibre, que puedan bajar la inflamación, y además son digestivos. El agua con frutas o infusionada, limonada natural, o frutas con alto contenido de agua son ideales por igual.

Ahora, saltarte comidas parece la solución más inteligente, porque así te puedes ahorrar unas cuantas calorías ¿No? Pero si evalúas qué fue lo que te llevo a tener un atracón, o la cantidad que sea que hayas tenido, seguro que mucho habrá tenido que ver con restricción de alimentos. Si esta no es la razón principal, entonces puedes hacer algunos ajustes de la mano de tu nutricionista. Sin embargo, si no comer, y vivir en restricción constante te produce ansiedad (¿a quién no?) entonces... ¿Para qué volver a pasar por la misma historia?

Puedes sufrir de antojos más fuertes si te privas de las comidas principales, e incluso de alguna merienda, ocasionando que ingieras más cantidad de alimento en la próxima comida, o que te la pases picando todo el día de forma desorganizada, porque probablemente sientas hambre.

Mi recomendación principal es que si los atracones están siendo frecuentes, no dudes en consultar con un profesional, esta situación NO es normal, ni saludable. Un profesional te va a dar las herramientas perfectas para manejar esta situación, y muchas veces nosotros solos no podemos con todo.

Además de esto (que es esencial) también puedes planear tus comidas y los atracones no te tomarán por sorpresa. Planear tus comidas puede ser divertido, nos puede ayudar a encontrar nuevas recetas saludables, pensar en qué podemos comprar para hacerlas, y así motivarnos a comer comida de calidad preparada por nosotros. Incluso, es una forma de recordar que la comida no es el enemigo, que no nos controla, y que podemos conectarnos con ella poco a poco. 

Fruta

Otra cosa si quieres ayudar a desinflamar tu cuerpo, es mejorar el movimiento de tu tracto gastrointestinal, y poner en marcha los sistemas naturales de "desintoxicación" de nuestro cuerpo, y por eso lo ideal son frutas y verdura. Las frutas con más humedad son la patilla/sandía, limón, pera, uvas, manzana, fresas, melón, toronja, naranja, y piña.

Evita los alimentos industrializados/procesados, aunque sean "light" o "reducidos en azúcar/sal", porque vienen cargados con sodio y otros ingredientes que pueden incrementar tu sensación de pesadez/hinchazón de los días post-atracón.

¿Y en lo emocional?

Ya sabes qué hacer por la parte física, pero, a nivel mental, ¿Hay algo que nos ayude? Si, pero esta parte, sin duda, es un poco más profunda, y hay más tela que cortar.

Usualmente, cuando no podemos "controlar" el tema de la comida, solemos pensar (incluso inconscientemente) "Qué gorda", o "No tengo fuerza de voluntad", o "Soy un fracaso, no puedo hacer dieta". Si ese es tu caso: BASTA de martillarte. Deja de autocastigarte, porque ese pensamiento no es cierto, comer saludable, o no, no te define como mejor o peor persona. Sin embargo, si sigues pensando de esta manera, va a terminar convirtiéndose en lo que realmente piensas de ti, al repetirlo de forma tan seguida.

El mundo no debe girar alrededor de un trozo de pizza, así que tu mente tampoco tiene por qué darle tantas vueltas al asunto. Lo que pasó, pasó, y es importante pasar la página. Repito, si esto se hace muy frecuente, o te preocupa de forma obsesiva la comida, y/o tu figura, entonces debes consultar a un profesional, tanto un psicólogo, y a un nutricionista que te de tips para mejorar tus hábitos, y entre todos, mejorar tu relación con la comida y con tu imagen corporal.

Para hacer esto, hay varias herramientas, una de ellas puede ser ver la situación con perspectiva. Verte con compasión y tratar de entender qué te puede estar ocasionando tanta ansiedad o hambre emocional. Es importante reconocer que existe algo que nos esta llevando a hacer este tipo de cosas, pero nunca es fácil reconocerlo. Si damos este paso, cueste el tiempo que nos cueste, ya llevamos la mitad del camino. Por eso ir a terapia es ideal, el terapeuta nos puede ayudar a encontrar el problema de raíz.

diario

Otra idea para entendernos mejor, es llevar un registro o diario, incluso puede ser un blog. De esta forma, podemos empezar a ver cuándo nos están pasando los atracones, en qué ambiente, y si pasa algo durante ese momento que nos lleve a desarrollarlo. Además, escribir es una forma ideal para desahogarnos y luego leer nuestros pensamientos.

No todo está perdido, tener períodos de ansiedad, o simplemente hambre emocional, nos puede pasa a todos, nadie está exento. La diferencia es cómo lo tomemos, y lo que estemos dispuestos a hacer por nuestra salud para recuperarnos. No estás solo, busca ayuda. 

 

Cuando se sale de tus manos

Victoria Lozada

Meal prep

Ser estricto, disciplinado y constante no tiene nada de malo, son características geniales para llevar un estilo de vida saludable. Sin embargo, no debemos confundir la disciplina con la obsesión, y reconocer cuándo llevar una vida saludable ya deja de ser sano, y pasamos el límite a una situación más complicada.

Muchas veces vemos personajes en las redes o medios de comunicación alentándonos a nunca abandonar nuestras metas, ser disiciplinados, planificar y a entrenar con una sonrisa en la cara. Está perfecto, y a quien le sirva es fantástico para tener más motivación. Pero no podemos compararnos con personas cuya vida está exclusivamente dedicada al fitness o al entrenamiento, y a verse bien, o a competir en concursos de culturismo. Simplemente no es real que dediquemos horas en un gimnasio, suplementándonos más que un hospitalizado, y preparando comidas 24/7, para tener abdominales marcados.

Si eres una persona con una vida normal, trabajo, salidas de fines de semana, y un tiempo limitado para ejercitar, este estilo de vida no puede ser compatible con tu rutina. Claro que puedes llegar a desarrollar un físico tonificado, muscular y parecido al de estas personas, pero debes entender que este tipo de gente vive de estas actividades y puede dedicarles tiempo y dinero con mucha más facilidad que el resto de gente con otra profesión. Por esta razón, compararnos no es sólo irreal, si no injusto para nuestra paz mental y salud corporal.

Ahora que tenemos esto claro, aquí les dejo algunas señales de que la situación se está saliendo de control, ya sea en nuestro caso, o en alguien que conocemos:

- El plan de alimentación pasa a ser como una religión ortodoxa. No se puede fallar ni un día al gym, porque si no es un pecado. Si alguien demuestra que en un plan de alimentación pueden haber comidas consideradas no tan saludables o sin consecuencias en el peso, pueden salir frases como "si claro, no saben lo que es disciplina". El único tema de conversación es la dieta paleo, la cetogénica, o la alcalina, porque todo lo demás es malísimo para el cuerpo. La cuestión es que en esto de la alimentación saludable no hay blanco y negro, lo mejor es encontrar un gris. Una dieta en particular no es la ideal para todos.

Restaurante

- Otra actitud común, es esperar por el día de "Cheat meal" o de la comida trampa, y esto puede causar más ansiedad que nada. Una cosa, es seguir una dieta flexible y darnos gustos de vez en cuando y de forma ocasional cuando nos apetezca. Vivir por el cheat meal, significa que nos estamos privando tanto de ciertas cosas, que necesitamos un desahogo cuanto antes. Incluso, muchas veces pasa que cuando llega el día de la comida trampa, a pesar de estar lleno, sigues comiendo porque es como si se acabara el mundo y "no puedo comer así ningún otro día". No le hagas trampa a tu cuerpo, date un gusto cuando lo necesites, come ensalada cuando lo necesites, y sigue con tu vida, no hay necesidad de hacer un atracón.

- Esta última es para mi una de las peores: La comida dicta tu vida. Si alguna vez (o varias) has cancelado una cena con amigos porque "no habrá comida saludable", o te vas a saltar ese almuerzo familiar porque estas haciendo un detox, entonces probablemente ya se te fue de las manos. La vida y la comida son para disfrutarlas, si te generan ese estrés debemos revisar qué está pasando. Una comida fuera de tu plan no te hará daño, ni retrasará tu progreso. No dejes de vivir, ni te aisles, por mantener tu físico, la vida va mucho más allá de unos abdominales.️ No te obsesiones, en cualquier estilo de vida se puede encontrar el equilibrio. 

Ni blanco, ni negro

Victoria Lozada

Balanza de cocina

Si mides cada gramo, pesas cada pieza de comida, lees todas las etiquetas de los productos, y no puedes dejar de pensar en comida, puede que el fanatismo sea una cuestión que analizar en tu vida.

Al llegar a extremos como estos, un estilo de vida ya no se puede catalogar como saludable, si no como obsesivo, e incluso, se puede llegar al punto de que se convierta en patológico. Si han leído la introducción de la viñeta de trastornos alimentarios de esta página, es posible que ya tengan una idea de qué me refiero con esto último.

Lo que pasa con estas conductas obsesivas, es que la sociedad moderna no lo ve como tal, no lo condena en absoluto. Incluso, las llega a aplaudir, reforzándolas más en la persona que las está padeciendo. No se ve como si fuera algo malo, la persona se siente apoyada, e incluso motivada a seguir con ese comportamiento. 

Como les mencionaba, la ortorexia es un trastorno de la conducta alimentaria, que cada vez se define mejor, y que como ya he explicado en el apartado de TCA, se basa en una obsesión con la calidad y calorías de las comidas, sin fijarse en cuánto se come realmente.

Este fanatismo no es compatible con un estilo de vida saludable. El hecho de aislarte, crear rituales, pensar 24/7 en calorías, NO es sano. Una cosa es ser disciplinado, constante y perseverante, y otra muy diferente, es tener alimentos prohibidos, obsesiones y miedo a los alimentos, hasta el punto de que interfieran con tu vida.

tarta

El evadir ir a un cumpleaños o reunión, no querer salir a comer, o criticar a otros por lo que comen, son indicios de que algo puede andar mal con tu alimentación, pero sobre todo con tu bienestar mental.

No existen alimentos buenos ni malos, no es bueno estancarse en un extremo y ver las cosas en blanco o negro, siempre el punto medio, el gris, es el mejor. Si llegas a tener este tipo de conductas en tu vida, es importantísimo que lo consultes con un profesional, no solo de la nutrición, para que conozca la importancia de alimentarte bien, si no también con un psicólogo. El equipo integral es lo que hará que mejores y puedas llegar a encontrar el equilibrio.