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Consejos de TCA

Filtering by Tag: atracones

El problema no es la comida

Victoria Lozada

TCA

Un TCA (Trastorno de la conducta alimentaria) no tiene nada que ver con comida a pesar de que su nombre nos pueda confundir. El no comer es un síntoma, el atracarnos es un síntoma, y el purgarnos es otro síntoma, pero ninguno de estos es el problema como tal. Esto, tanto para pacientes, familiares, y más aún, profesionales, debe quedar bien establecido. Si sólo se trata esta conducta, estaremos fallando.

¿Sabías que en tu sistema digestivo, hay más neuronas que en toda la médula espinal, y el sistema nervioso periférico? Es decir, todo lo que sentimos y pensamos, puede afectar nuestra digestión, apetito, saciedad, etc. No es de extrañarse que nuestras emociones y sentimientos puedan afectarnos en otras partes del cuerpo. Por eso, cuando estamos enamorados, sentimos "mariposas" en el estómago, y al estar nerviosos se nos "cierra" el estómago o "se nos va" el apetito.

En un TCA, el hecho de no comer, presentar atracones, o tener demasiado apetito, etc., no son el verdadero problema. Claro que deben ser estudiados y atendidos, porque representan riesgos para nuestra salud. Sin embargo, son una forma de manifestar otras situaciones que nos pueden estar afectando en el momento.

Según ciertos expertos, el manifestar o canalizar nuestros sentimientos mediante la alimentación es una de las pocas variables que podemos controlar completamente de forma accesible y rápida. Por eso solemos ver nuestra alimentación como el camino "fácil" para modificar cierta actitud, o el más rápido para actuar de alguna forma, y demostrar cualquier cosa que queramos en un momento específico.

Atracon

Desquitarnos o resolver nuestros sentimientos con la alimentación puede venir por algún problema que hayamos tenido con la comida al ser pequeños, o en la etapa de crecimiento o desarrollo. La cuestión está en que no siempre lo recordamos, o incluso, lo asociamos a nuestro presente. Por eso no estamos conscientes de nos puede afectar, pero sin duda, pueden influir en nuestra actualidad, si fueron importantes para nosotros. También puede ser que tengamos algún conflicto no resuelto con un familiar que nos preparaba comida, y de forma inconsciente, queremos manejar el problema de esta forma. O puede ser una simple, aunque realmente compleja y profunda forma de pedir ayuda sin darnos cuenta en absoluto.

La verdadera razón para desarrollar un TCA va a depender exclusivamente de cada persona, y puede variar dependiendo de las personalidades de cada quien. Las causas no son únicas, y no está definidas con exactitud. Pueden ser un conjunto de cosas, o un solo acontecimiento importante en nuestra vida. E incluso, en gemelos idénticos y hermanos, se ha estudiado este tema, encontrando que un gemelo puede desarrollar un TCA y el otro no, incluso teniendo ambientes y genéticas parecidas. Les dejo el aquí el webinar que realicé junto a Vero de @purplerainnutrition para que puedan explorar un poco más en el tema.

En fin, un tratamiento para TCA donde se fuerza a comer, NO se ayuda a mejorar esos síntomas, según mi criterio y experiencia. Sin embargo, este método es el que más se utiliza, ya que es el uno de los más estudiados, pero personalmente, creo que se puede ver más allá, y adecuar este enfoque a ciertos pacientes. No es útil en todos los casos, y no me extraña que existan altos índices de recaídas en ciertos hospitales. Usando este modelo, solo se mejora el nivel nutricional de la persona, que por supuesto es clave para poder llevar a cabo un tratamiento, pero al obligar a comer, no se está solucionando el problema verdadero, e incluso, se pueden estar cronificando ciertas conductas.

Después del atracón

Victoria Lozada

Atracon

Pasó el atracón, y ahora no tienes idea de cómo lidiar con la culpa, vergüenza, y además de eso, el malestar físico que esta situación nos puede generar. Primero, no entres en pánico y sé gentil contigo. No te hables como regaño, o sermón, no le hablarías así a una amiga, ¿o si?. Haber tenido un atracón no es el fin del mundo, siempre podemos volver a retomar nuestra alimentación, y sobre todo, podemos transformarlo todo en un punto de partida. No lo debemos ver como una recaída o fracaso, es más bien un paso más hacia nuestra recuperación. Debemos tomarlo con paciencia, y sobre todo, con mucha auto-compasión. 

Vamos a ver qué medidas se pueden tomar después de un episodio como este. Lo primero, es saber que cuando consumimos productos refinados o ultra-procesados (que son la mayor parte de los alimentos que escogemos para un atracón), estamos consumiendo una gran cantidad de azúcar, grasa y/o sal en exceso. Al pasar por esto, nuestro cuerpo se deshidrata y tiende a retener líquidos.

El agua (o cualquier bebida/comida que sea alta en humedad, es decir, con alto contenido de agua) nos puede ayudar a disminuir esa hinchazón y sensación de pesadez por el exceso. Además, si no te hidratas de forma correcta durante el día, la retención de líquidos puede ser aún peor. Sirven también las infusiones, como el té de menta o jengibre, que puedan bajar la inflamación, y además son digestivos. El agua con frutas o infusionada, limonada natural, o frutas con alto contenido de agua son ideales por igual.

Ahora, saltarte comidas parece la solución más inteligente, porque así te puedes ahorrar unas cuantas calorías ¿No? Pero si evalúas qué fue lo que te llevo a tener un atracón, o la cantidad que sea que hayas tenido, seguro que mucho habrá tenido que ver con restricción de alimentos. Si esta no es la razón principal, entonces puedes hacer algunos ajustes de la mano de tu nutricionista. Sin embargo, si no comer, y vivir en restricción constante te produce ansiedad (¿a quién no?) entonces... ¿Para qué volver a pasar por la misma historia?

Puedes sufrir de antojos más fuertes si te privas de las comidas principales, e incluso de alguna merienda, ocasionando que ingieras más cantidad de alimento en la próxima comida, o que te la pases picando todo el día de forma desorganizada, porque probablemente sientas hambre.

Mi recomendación principal es que si los atracones están siendo frecuentes, no dudes en consultar con un profesional, esta situación NO es normal, ni saludable. Un profesional te va a dar las herramientas perfectas para manejar esta situación, y muchas veces nosotros solos no podemos con todo.

Además de esto (que es esencial) también puedes planear tus comidas y los atracones no te tomarán por sorpresa. Planear tus comidas puede ser divertido, nos puede ayudar a encontrar nuevas recetas saludables, pensar en qué podemos comprar para hacerlas, y así motivarnos a comer comida de calidad preparada por nosotros. Incluso, es una forma de recordar que la comida no es el enemigo, que no nos controla, y que podemos conectarnos con ella poco a poco. 

Fruta

Otra cosa si quieres ayudar a desinflamar tu cuerpo, es mejorar el movimiento de tu tracto gastrointestinal, y poner en marcha los sistemas naturales de "desintoxicación" de nuestro cuerpo, y por eso lo ideal son frutas y verdura. Las frutas con más humedad son la patilla/sandía, limón, pera, uvas, manzana, fresas, melón, toronja, naranja, y piña.

Evita los alimentos industrializados/procesados, aunque sean "light" o "reducidos en azúcar/sal", porque vienen cargados con sodio y otros ingredientes que pueden incrementar tu sensación de pesadez/hinchazón de los días post-atracón.

¿Y en lo emocional?

Ya sabes qué hacer por la parte física, pero, a nivel mental, ¿Hay algo que nos ayude? Si, pero esta parte, sin duda, es un poco más profunda, y hay más tela que cortar.

Usualmente, cuando no podemos "controlar" el tema de la comida, solemos pensar (incluso inconscientemente) "Qué gorda", o "No tengo fuerza de voluntad", o "Soy un fracaso, no puedo hacer dieta". Si ese es tu caso: BASTA de martillarte. Deja de autocastigarte, porque ese pensamiento no es cierto, comer saludable, o no, no te define como mejor o peor persona. Sin embargo, si sigues pensando de esta manera, va a terminar convirtiéndose en lo que realmente piensas de ti, al repetirlo de forma tan seguida.

El mundo no debe girar alrededor de un trozo de pizza, así que tu mente tampoco tiene por qué darle tantas vueltas al asunto. Lo que pasó, pasó, y es importante pasar la página. Repito, si esto se hace muy frecuente, o te preocupa de forma obsesiva la comida, y/o tu figura, entonces debes consultar a un profesional, tanto un psicólogo, y a un nutricionista que te de tips para mejorar tus hábitos, y entre todos, mejorar tu relación con la comida y con tu imagen corporal.

Para hacer esto, hay varias herramientas, una de ellas puede ser ver la situación con perspectiva. Verte con compasión y tratar de entender qué te puede estar ocasionando tanta ansiedad o hambre emocional. Es importante reconocer que existe algo que nos esta llevando a hacer este tipo de cosas, pero nunca es fácil reconocerlo. Si damos este paso, cueste el tiempo que nos cueste, ya llevamos la mitad del camino. Por eso ir a terapia es ideal, el terapeuta nos puede ayudar a encontrar el problema de raíz.

diario

Otra idea para entendernos mejor, es llevar un registro o diario, incluso puede ser un blog. De esta forma, podemos empezar a ver cuándo nos están pasando los atracones, en qué ambiente, y si pasa algo durante ese momento que nos lleve a desarrollarlo. Además, escribir es una forma ideal para desahogarnos y luego leer nuestros pensamientos.

No todo está perdido, tener períodos de ansiedad, o simplemente hambre emocional, nos puede pasa a todos, nadie está exento. La diferencia es cómo lo tomemos, y lo que estemos dispuestos a hacer por nuestra salud para recuperarnos. No estás solo, busca ayuda.