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Consejos de nutrición

Mindful Eating

Victoria Lozada

Snack

El Mindful Eating, no es más que estar conscientes de lo que comemos. Es una práctica milenaria, pero que ha sido rescatada y súper modernizada en nuestro tiempo, sin embargo, no es nada nuevo. Es usada en muchísimos aspectos. En esta área se usa tanto por psicólogos, como por coaches, nutricionistas, etc. 

Se basa en estar presentes en el acto de la comida, permitiéndonos estar conscientes de la selección de alimentos, preparaciones, usando todos nuestros sentidos al comer, y dándonos cuenta de cómo reacciona nuestro cuerpo sin juzgarlo, sólo observando. Este hábito nos puede hacer sentir más relajados, disfrutando más de las comidas, distinguir entre hambre emocional y real, y por ende, al estar atentos a nuestro punto de satisfacción, comer menos. Ayudando bastante a la pérdida de peso, y sobre todo, a mantener una relación más saludable con la comida, sin miedos u obsesiones.

Enfócate en cómo te sientes al comer utilizando estos consejos:

- Escoger alimentos que nos gusten, que sean visualmente atractivos, así como un lugar cómodo y agradable para comer. Si no nos gusta lo que estamos comiendo, se vea presentado de forma poco atractiva, o incluso si no nos sentimos bien donde estemos comiendo, es probable que queramos terminar de comer lo más rápido posible, y no disfrutar en absoluto de la comida, o del acto de comer. Además, seguramente quedemos con hambre, o terminemos picando otra cosa para satisfacer esas ganas de comer algo rico. 

- Siéntate. Come con la menos cantidad de distracciones posibles. Evita ver la televisión, jugar con el móvil, seguir hablando de trabajo, responder correos. Por ejemplo, en el cine, nos podemos comer todas las palomitas hasta antes de que terminen los trailers del principio sin darnos cuenta. Lo mismo pasará en otro ambiente, terminarás comiendo raciones más grandes de lo que te corresponden si no estás atento.

- Tómate tu tiempo. Saborea cada bocado de comida, disfruta de tus alimentos poco a poco. Incluso, intenta respirar profundo antes y después de comer. Esto te ayudara a sentirte satisfecho, y hasta a digerir mejor, que si comieras tan rápido. Al hacer lo 2do, la señal de saciedad que le manda tu estómago a tu cerebro no tiene tiempo de llegar de manera efectiva, y terminas comiendo más de lo que debes para sentirte lleno.

Mindfulness

-   Estar presente en todos los momentos de nuestra alimentación. Empecemos con la lista de la compra: Debemos revisarla y evaluar si son productos nutritivos, y sobre todo, usarla como referencia, de esta manera no terminas tirando comida y además, tienes alimentos saludables en casa. Es mejor evitar los pasillos de comidas procesadas, dulces y refrescos, y permanecer concentrados con nuestra lista de forma consciente. Eso si, aunque no tengas tiempo, y estés en un tren, autobús, o incluso comiendo en tu propio coche/carro, de igual forma puedes aplicar este consejo. Que el ambiente no sea el que siempre vamos a querer, se pude salir de nuestras manos, no puede (ni tiene que) ser perfecto. Trabajemos con lo que tenemos.

-  Ir a la mesa con apetito, pero no con hambre excesiva, es lo más recomendable. Si nos saltamos comidas, es probable que nos apetezca lo primero que veamos, y no disfrutemos verdaderamente de la comida. Además, tendemos a servirnos más comida de la que seremos capaces de comer, solo por "comer por los ojos", y querer saciar esa hambre. Eso si, si te sobra, no es necesario que comas por comer, ¿para qué tirar alimentos que ya no quieres/necesitas en tu cuerpo? Guárdalos o úsalos para otra preparación. 

Contemplar el plato antes de comer, y pensar en todo lo que se necesita para tener esa comida en la mesa. Agradecer el hecho de poder consumirla, todo lo que hay detrás de su producción, y que tenerla a nuestra disposición. Para esto, ir a mercados de productores, mercados locales, e investigar sobre dónde viene nuestra comida, es ideal. Nos hace sentir en más conexión con ella, y con el momento en el que lo vamos a ingerir. ¿Sabes qué hay en tu plato? ¿De dónde vino?

-  Cocinar y comer con todos los sentidos. Lo ideal es fijarnos en el aroma, color, texturas, los sonidos de la comida al prepararla. Al masticar, es ideal intentar identificar los ingredientes, y sabores de cada alimento. Comer pedazos pequeños también nos ayuda a esto, es mas fácil saborear la comida sin la boca llena.

- Masticar y disfrutar de todos los sabores que vayan saliendo. Comer lento, disfrutar de la comida, y no tragarla sin experimentar todos los sabores/texturas nos ayuda a apreciarla más.

- Compasión. Tener compasión es y gentileza al comer, es vital. ¿Comiste de más, o algo que consideras "malo"? Gentileza. ¿Le dirías a una amiga tuya que no tiene fuerza de voluntad, o que es una vaga si no hace todo perfecto? ¿O si se come algo rico? No lo creo. ¿Por qué hacerlo con nosotros? Nota cómo te hablas y te diriges a ti misma, es importante. El hambre emocional no tiene nada de malo, comer algo rico tampoco. Lo dañino e incómodo viene cuando nos sentimos mal, o con culpa, es ahí cuando debemos trabajar en estas pautas y poco a poco ir teniendo una relación más amigable y tranquila con nuestros alimentos, y la forma en que los comemos. 

Intenta aplicar estos tips, poco a poco (con paciencia, y gentileza) si los vas incorporando como parte de tu rutina, seguro que te vas a encontrar con una relación más llevadera, donde podrás disfrutar un día una ensalada, y al otro una galleta, sin culpabilidad, disfrutando de cada una de esas preparaciones por separado, y como una experiencia más.